Definitivamente me siento más cómoda con la descripción
cultural de la empresa DEC. Hubo varias cosas que me gustaron como el hecho de
tener un ambiente más de trabajo e informal, el hecho de que uno se pueda
sentirse cómodo para trabajar, etc. Algo que me parece importantísimo es el
hecho de que se puedan cuestionar las decisiones, de que haya consenso y
trabajo en equipo pues considero que ayuda a tener un mayor enfoque al cliente
interno.
Lo único que no me gustó fue el que no se le pudiera
preguntar al jefe sobre lo que se espera de uno en su trabajo pues me generaría
ansiedad e incertidumbre tener que “adivinar” al principio y posiblemente esa
arrogancia ingenieril de la cual Schein platica. No obstante, por su
honestidad, flexibilidad, confianza, etc. me parece que sería un ambiente mucho
más propicio para que yo me desarrollara.
Adicional a esto, la cuestión de las jerarquías y los
espacios me pareció fundamental. Les platico que mi oficina tiene puerta de
madera, a diferencia de varias de compañeros
que la tienen de cristal, y muchas personas han declarado que me la
envidian. Sin embargo, casi siempre la tengo abierta, las únicas veces que la
he cerrado han sido porque había personas remodelando las oficinas de junto y
el ruido de plano no me ayudaba a concentrar o porque olía demasiado a pintura
y solvente.
Aún así, debo reconocer algo… aprecio los espacios grandes,
lo cual podría chocar con la cultura DEC
si todas las oficinas en que ubicaran a su personal fueran relativamente
pequeñas. De esto me siento segura pues en primera instancia tenía yo una
oficina mucho más pequeña y con puerta de cristal pero, al cambiarse un
profesor a otro edificio me propusieron tener la oficina que ahora tengo y no
lo pensé dos veces: es casi del doble del tamaño de la mía y con luz natural lo
cual me importa mucho (o sea que democrática y desinteresada al 100% no soy
para ser honesta). Esta oficina es como
mi Duvalín, no la cambio por nada (bueno, si fuera necesario lo haría), pero la
he hecho mi espacio con decoración, libros y hasta una planta.
Lo de las luces (semáforo) en Ciba-Geigy me parece excesivo…
poco sostenible, un gasto innecesario de luz. Me parece que la mayoría de las
personas entiende con una puerta abierta o cerrada, o si hay personas adentro
se entiende que la persona está ocupada. De no entender estos aspectos, me
parece totalmente adecuado el solicitarle a la persona que espere un momento o
darle cita a otra hora en caso de no haberla programado con anterioridad.
Otro punto a favor de DEC es la practicidad y austeridad. El
hecho de que hubiera café y comida para todos en igual medida, sin
preferencias, es importante. El que no hubiera comedores o espacios
preferenciales sino que se fomentara cercanía entre todos los miembros,
directivos, operativos, me parece fundamental para estar en sincronía. Además
de que en general creo que voto más por la austeridad y practicidad, sin llegar
a ser miserables ¡por supuesto!
Respecto a los títulos, honestamente me da igual, si noto
que a alguien le es importante que le llamen por su título lo uso pero yo
prefiero que me llamen por mi nombre de pila.
Finalmente, sobre la lectura de las tres culturas hubo
varias cosas con las que no coincidí al 100% pero una en particular tocó una
“llaga” que siempre me ha dolido y ésta idea se encuentra plasmada tanto en la
cultura ingenieril como en la ejecutiva. Me refiero al supuesto de que los
problemas los traen las personas… Con temor a equivocarme, me parece que fue
Henry Ford el que alguna vez dijo “el problema del trabajo es que viene con su
dueño”. Cuando leí esta frase me enojé mucho pues considero que lo más valioso
del trabajo lo aporta precisamente su dueño pues es quien le da el valor
agregado. Me parece que las personas no son un recurso y sí son un fin en sí
mismas, todo lo contrario a lo sostenido por estas culturas y plasmado en
muchas de las estructuras, políticas, estrategias, etc. que mantienen las
organizaciones.

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