Como se puede notar, me estoy inclinando hacia el caso de
estudio de las culturas de colaboración vs las culturas de competencia o
conflicto. Me llama mucho la atención este tema pues me parece curioso que
siendo todos favorecedores del buen clima organizacional, de la cooperación
internacional, de la paz y armonía, muchas veces no hagamos lo necesario para
fomentarlos. Incluso en el hogar, pareciera que “comimos gallo”, andamos
ansiosos y buscando problemas donde no existen. No entiendo bien a qué se deba,
si incluso influyen factores biológicos, pero lo cierto es que creo que en la
medida que tengamos control sobre lo anterior podremos alcanzar nuestros
objetivos de manera más rápida y sin tanto desgaste. Por supuesto que en el
área de trabajo tenemos días buenos y días malos, días en que somos solidarios
y días en los que ni nosotros nos aguantamos. Pero ¿qué podemos hacer al
respecto para que a largo plazo no nos afecte? Hay quienes dicen que es
necesario “dejar lo de casa en casa y lo del trabajo en el trabajo”, pero, ¿es
posible hacer esta separación? ¿podemos ser unos en el trabajo y otros al
llegar con la familia sin que nos afecten los problemas de un ámbito en el
otro? ¿qué opinan?
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